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EL INICIO...
El 15 de septiembre de
1910, se inauguraba en Torreón el “Casino de la Laguna”. Era un gran
acontecimiento. Ahí, en el balcón principal, se aclamaba a los héroes de la
independencia y se ondeaba la bandera nacional. Se conmemoraba la “noche del
grito”… era el primer Centenario de la Independencia de México.
Entre la algarabía de la muchedumbre un grupo de personas gritaban “¡Viva
Madero!”, “¡muera Don Porfirio!”. Eran los disidentes que tiempo atrás
habían formado el Club Anti-reeleccionista para derrocar a la dictadura
porfirista. Su movimiento poco a poco se había extendido a toda la comarca
lagunera.
El 16 de septiembre, un día después, en Gómez Palacio se realizó un desfile
anti-reeleccionista, encabezado por Dionicio Reyes, Manuel N. Oviedo, Juan
Pablo Estrada, Amado Muro y Ventura Olvera, acompañados de un fuerte
contingente de simpatizantes; hombres, mujeres y niños sin adivinar,
participaban, en lo que sería el inicio del más grande movimiento social
ocurrido en el país. Todos ellos conocerían hasta la primera semana de
noviembre el Plan de San Luis por medio del cual, Francisco I. Madero
convocaba “al pueblo de México a levantarse en armas el 20 de noviembre a
partir de las seis de la tarde”.
El destino los llamaba. La conspiración estaba encabezada por el profesor y
amigo de Madero Manuel N. Oviedo presidente del club. Mariano López Ortiz,
de 43 años, nombrado coronel y jefe de la revolución en la laguna por
Francisco I. Madero. Estaban también, el herrero magonísta Orestes Pereyra
de 49 años y el mayordomo de hacienda Sixto Ugalde de 54; “El huizachero” de
Gómez Palacio, el litigante Dionisio Reyes, llamado así por ser gestor de
trámites ante las autoridades porfiristas; Juan Pablo Estrada, futuro primer
presidente de Gómez Palacio; Calixto Contreras, de Cuencamé y sus hijos
Víctor y Eladio. También un joven de 23 años llamado Jesús Agustín Castro,
nacido en el poblado de Eureka, entre otros.
Decidieron atacar primero Gómez Palacio la noche del 20 de noviembre de
1910, reuniéndose para ello desde el 19. Desde semanas antes, iniciaron el
avituallamiento, para proveerse de pertrechos los cuales fueron ocultados en
las ruinas de la antigua Hacienda de Santa Rosa- hoy El Campestre- e
iniciaron sus movilizaciones y desplazamientos a partir del día 19. El día
señalado por la tarde, revisaron sus planes y retiraron sus armas de donde
estaban ocultas.
La conspiración era un secreto a voces. El gobierno lo sabía, pero por
alguna razón no le daba crédito. A pesar de eso, antes del día 20, fue
apresado Manuel N. Oviedo y ante la tibieza de Mariano López Ortiz, que no
se presentó ni los 200 jinetes ofrecidos por Calixto Contreras, se colocó al
mando del movimiento a Jesús Agustín Castro y a Orestes Pereyra, con algo
mas de 80 hombres- 300 para algunos- y se inició el despliegue de hombres
armados a caballo y a pié en los puntos escogidos. Esta disposición duró
hasta la media noche.
El primer grupo tomó por asalto el almacén del Sr. Librado Martínez,
contigua a la Jefatura municipal (hoy Morelos y Patoni). Otro grupo atacó a
la policía, la que huyó en desbandada y esto permitió liberar a los presos y
apoderarse de las armas, municiones y otros utensilios.
Un tercer contingente, se dirigió al edificio del Monte de Piedad, donde
incautaron armas y otros objetos; la última agrupación, atacó la
Sub-Recaudación de Rentas del Estado en la que incautaron ochocientos pesos,
ante el azoro y miedo del encargado Don Mariano García. Era el preludio del
movimiento social que transformó una nación de marcadas desigualdades
sociales, de miseria e ignorancia, ignominia y sojuzgamiento donde solo unos
cuantos se apropiaban de la riqueza nacional, bajo el amparo de una
dictadura que duró 36 años.
Así se inició la
Revolución Mexicana en Durango, con un puñado de hombres decididos a
sacrificar su vida por el sueño de una nación más justa y democrática. Estos
hombres convirtieron a Gómez Palacio en cuna, escenario y protagonista de la
mayor revolución social del siglo XX… ¡Honor a los Héroes que encarnaron los
mas altos anhelos de justicia social de nuestra patria y de un gran pueblo…
¡El Pueblo de México!
En el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución.
Gómez Palacio “Cuna de la Revolución”
Noviembre de 2009
Raúl Antonio Meraz Ramírez
LEVANTAMIENTOS
ARMADOS REVOLUCIONARIOS
PRESIDENTES DE MÉXICO |